La Certificación Laboral, conocida como el proceso PERM (Program Electronic Review Management), es el primer y más riguroso paso para la mayoría de los extranjeros que buscan obtener una residencia permanente (Green Card) basada en el empleo en los Estados Unidos. Antes de que un empleador estadounidense pueda solicitar formalmente a un trabajador extranjero bajo las categorías de visa EB-2 o EB-3, debe obtener una certificación del Departamento de Trabajo de los EE. UU. (DOL). Esta certificación sirve para probar oficialmente que no existen trabajadores estadounidenses calificados, dispuestos, disponibles y capaces de ocupar el puesto que se ofrece.
El proceso PERM requiere que el empleador realice una «prueba del mercado laboral» sumamente exhaustiva y documentada. Esto implica publicar anuncios de trabajo en lugares específicos exigidos por la ley, como periódicos de gran circulación dominical, bolsas de trabajo estatales, radios y en el propio sitio web de la empresa. Además, el empleador debe solicitar al gobierno una Determinación de Salario Prevaleciente (Prevailing Wage Determination) para asegurar que la contratación del trabajador extranjero no afectará negativamente los salarios ni las condiciones laborales de los trabajadores estadounidenses en ocupaciones similares.
Una vez que se ha completado el período de reclutamiento y se ha demostrado que ningún candidato local cumplía con los requisitos de la oferta de trabajo, el empleador puede presentar la solicitud PERM (Formulario ETA 9089) ante el Departamento de Trabajo. Este es un trámite en el que no se admiten errores materiales; cualquier discrepancia, fecha omitida o descripción del cargo mal redactada puede resultar en una auditoría severa o en la denegación automática del caso, lo que obligaría a la empresa a reiniciar todo el costoso y largo proceso de reclutamiento desde cero.
Dada la altísima complejidad corporativa y burocrática, intentar este proceso sin un abogado de inmigración especializado en temas laborales es prácticamente imposible. El abogado no solo redacta la descripción del puesto de manera estratégica para cumplir con los estándares legales del DOL sin ser restrictivo, sino que también guía al departamento de Recursos Humanos de la empresa a través de cada fase de los anuncios obligatorios. Posteriormente, una vez aprobado el PERM, el profesional legal se encargará de llevar el caso ante USCIS (Formulario I-140) y coordinar el ajuste de estatus del trabajador, asegurando una transición exitosa hacia la residencia permanente.
« Back to Glossary Index